Nos enseñaron que para sanar hay que buscar una farmacia, pero olvidamos que el alma tiene su propia receta: el choque del agua fría en una cascada, el pulso de la tierra bajo los pies y el silencio que solo habita en lo alto de nuestras montañas.
Deja que el Chicamocha te hable al oído con su viento, que te limpie con sus aguas y que te sostenga con su fuerza de piedra. 🌱🍃